Domingo 9 de Noviembre de  2025
PANORAMA POLÍTICO

Una nube de palabras

Tras las elecciones, se redefine el poder y la Neuquinidad busca consolidar su gestión, ordenar el rumbo y proyectar el 2027.

Escrito en EDITORIAL el

Los procesos que dieron comienzo tras las elecciones legislativas forman parte de la nueva legitimidad: la que emergió de las urnas y la que blinda a los protagonistas de los escándalos que conmocionaron a una parte de la sociedad, pero que aun así eligió reafirmar el rumbo de la Argentina.

Son tiempos de mucha cautela. La injerencia de EE. UU., abierta y decidida a favor de la figura de Javier Milei, marca una época. Las figuras de Milei y de Donald Trump son parte de esta era que se ha apropiado del mundo y que está marcando las nuevas relaciones internacionales.

El alineamiento de Argentina con Israel y con EE. UU. hubiera requerido un debate serio y profundo entre las fuerzas políticas, los intelectuales y los referentes de la sociedad. Nada de eso sucedió. Nadie levanta la voz ni plantea cuestiones de fondo u otro camino.

Por el contrario, el expresidente Macri está enojado porque no lo suben a la nueva era de la política argentina y mira cómo algunos de sus subordinados ahora se suman a la gestión mileísta, vaciando su peso político. Hace apenas quince días asomó como el salvador de la patria.

No es cruel la política, es así, como se la ve, y es una réplica de la sociedad a la que representa. Hoy estás en la gloria y mañana sos un cadáver político.

El serrucho que representa los altibajos del gobierno nacional no permite hacer pronósticos más allá de los quincenales que se van viendo venir. Esta quincena está para disfrutar de la gloria del triunfo electoral y del espaldarazo de Donald Trump. Algunos analistas se animan a calificar esta relación como una de las más auspiciosas de los últimos ciento cincuenta años.

Es cierto que nunca había sucedido y es cierto que nunca antes se habría tolerado semejante intromisión. Ahora la suerte está echada y puede que se abra una ventana de oportunidad para un desarrollo inédito de la Argentina o que en un mes estemos otra vez en llamas con los escándalos. Argentina no lo entenderías.

Ordenar y distribuir

Así como se actuó con los números que se recibieron de la provincia, se trabajó esperando que los resultados rindieran sus frutos, pero los resultados electorales también dejan un panorama donde hay ganadores y perdedores. Los nombres que circulan marcan o marcarán el destino de algunas personas.

El runrún de radio pasillo tira muchos nombres y habla de gestiones agotadas, todo en medio de operaciones intencionadas. La experiencia de la Neuquinidad como fuerza de gobierno tiene un antes y un después de las elecciones de octubre pasado.

En ese antes y después se definirá cómo se sigue, y esto no es un tema menor, en un contexto de negociaciones con los gremios estatales. Las diferencias que marcó Carlos Quintriqueo con su posicionamiento electoral se suman a las de esta semana, que pasó en la primera charla paritaria con el Ejecutivo.

Los docentes también tuvieron sus diferencias, y Marcelo Guagliardo salió a raspar a la seccional capital que había convocado a medidas de fuerza o al delirio de la convocatoria de no dar clases mientras se reunía la paritaria.

Locuras impensables antes de las elecciones de octubre, pero cuando el campeón trastabilla, hasta el más manso se le anima. Todo tiene que ver con todo, y la principal herramienta para la continuidad que tiene el gobierno es la gestión. Veamos.

Durante meses, desde afuera del gobierno se hostigó a la gestión con “la falta de gestión”, y desde la conducción se blindó a quienes eran atacados, con la intención de asentar el nuevo gobierno, terminar con las comodidades y privilegios del saliente y marcar el rumbo nuevo.

Los logros de gestión resaltados por el gobernador y líder del espacio se basaron en números que reflejan el desendeudamiento y la optimización de los recursos del Estado que fueron a obras.

El cotejo de los modelos en juego entre provincia y Nación no arrojó los resultados que se esperaban y hay que salir a reforzar el mensaje. Para ello, nada mejor que los hechos.

Hay en la calle un sinnúmero de nombres, de cambios, de renuncias y supuestos, y sin embargo no hay definiciones al respecto. Quien tiene la responsabilidad de decidir los cambios ya los tiene metabolizados seguramente: sabe quiénes se van y quiénes se quedan.

Sin recurrir a métodos científicos ni razonamientos sofisticados, la calle habla, y de ahí sale una nube de palabras como cuando se hace un estudio de opinión. No hay que ser un cientista para saber qué y quiénes se deben cambiar; en la voluntad de hacerlo está el mensaje.

Se viene un diciembre complejo, y en juego está el rumbo del modelo de la Neuquinidad: reafirmar su modelo de gobernanza, renovar los acuerdos que permitieron la paz social con los gremios e incluso el acompañamiento de la mayoría de ellos.

Las condiciones están dadas para seguir seduciendo a una sociedad que acompañó los cambios de 2023. Las señales que surjan del poder serán claves para el camino al 2027: sin dramatismos, sin prisa, pero sin pausa, como las estrellas.