Las novedades de la semana política neuquina vienen cargadas de definiciones. Un poco porque está reglado por el cronograma electoral, lo que implica una obligación a cumplir, y otro tanto porque se generan hechos políticos que impactan en la realidad diaria del ciudadano común.
Algunos de los hechos atraviesan la realidad de manera vertical, otros lo hacen de forma horizontal, cruzando todo el arco político. Todo ello en un contexto económico y social que impacta en Argentina desde diciembre de 2023.
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El gobierno nacional está inmerso en una pelea macro que tiene márgenes muy finitos y que requiere de una enorme vocación de disciplina fiscal. No tiene margen para el error. Cualquier desvío de ese camino es un tiro en el pie para su proyecto político. La oposición tiene la necesidad de explotar la deficiencia de la manta corta que representa el modelo económico del oficialismo, que sobreactúa el ajuste porque le rinde en términos electorales, pero no tiene nada más.
Así es la pelea de las narrativas representadas por el gobierno y monopolizada por la figura de Javier Milei y sus contendientes, que son un variopinto espectro de figuras, partidos, ideologías y factores corporativos que no reúnen las condiciones para unificar personería.
Al gobierno de Javier Milei lo ayuda el espanto que se junta enfrente, no las virtudes propias. Hasta aquí tienen un plan para llegar a las elecciones de octubre, pero no hay indicios de un programa económico que logre terminar con la falta de crecimiento que lleva décadas.
Las K
Otra vez, o quizás una vez más, la letra K prorroga su protagonismo en la política de este siglo. Inicialmente y en términos fundantes, fueron “los K”, nacidos con la consonante inicial del apellido Kirchner, quienes irrumpen en la política nacional a partir del triunfo presidencial de Néstor Kirchner en 2003.
Luego, y tras largos años de intenso protagonismo, la letra K registra el ascenso al podio de los elegidos con la figura de la hermana presidencial, Karina Milei, “el Jefe”, según los dichos del propio presidente. Encargada del armado político de La Libertad Avanza en todo el país e integrante del denominado Triángulo de Hierro, Karina Milei es señalada como el poder excluyente al lado del presidente.
Y como la política neuquina no puede ser menos, apareció la Karina autóctona. Karina Maureira, reconocida figura del periodismo regional, con muchos años de instalación en el ecosistema periodístico y con su consecuente influencia en redes sociales, fue la elegida para encabezar la lista de candidata a diputada nacional por el frente gobernante.
Sorpresiva decisión de Rolando Figueroa, que en la categoría a senadores selló con sus dos más estrechos compañeros de militancia la garantía de lealtad y cohesión del proyecto político que gestaran juntos desde la militancia en la juventud.
Entre los considerandos de estas definiciones, parece primar la idea de la cohesión y acompañamiento al proyecto, y en segundo lugar, la idea de generar una apertura de la política a sectores sociales, culturales y profesionales que pocas veces acceden a los lugares que suele ocupar la política profesional, representados en la lista de diputados.
En el fondo de la decisión está la responsabilidad de no defraudar, porque al asumir la decisión de ser el elector decisor, Rolando Figueroa se sube al riesgo de protagonizar la campaña.
Una vez más pone en juego todo, como cuando asumió que iba a enfrentar al aparato estatal comandado por el MPN, y como cuando decidió confrontar el liderazgo de Jorge Sapag y los azules del movimiento. La virtual destitución de Omar Gutiérrez como director de YPF implica un claro mensaje para un vasto sector de dirigentes del MPN que ven en este gesto el cierre definitivo de la porosa frontera que los unía.
El reconocimiento de las distintas fuerzas que van a concurrir a la elección va definiendo el escenario electoral. Y de manera intuitiva se puede ver cómo la elección se centra en dos proyectos, y ambos son antagónicos en cuanto a la visión del Estado, de la sociedad y del mundo.
Aunque haya un gran esfuerzo en la convivencia política entre el gobierno neuquino y el de Javier Milei, las diferencias son notables e insalvables. Son cosmovisiones diferentes y van a saltar a la cancha. Los libertarios van a contar con la ayuda de los mismos que dicen combatir, los que integraron durante años los distintos planteles de funcionarios que se apropiaron del Estado y que ahora están vomitando fuego contra Figueroa y su gobierno.
Había que cambiar un estado de cosas y se hizo. Esto genera dolores; había que cambiar una dirigencia que pierde privilegios y se queja. Faltan cosas, es cierto. Se avanzó en cambiar medio siglo de hegemonía emepenista y asociados, porque nadie pensará que no había un padrón de proveedores en consonancia con los que detentaban el poder.
Esta enumeración viene a colación porque hay mucho fuego de artificio respecto a cómo viene la elección, de cómo salen ahora los mismos que dormían plácidamente en las poltronas de los presupuestos indexados automáticamente al calor del poder. Hubo un fin de fiesta que se quiere imputar aquí en la provincia como un déficit de gestión, y se computa a nivel nacional como un mérito.
Más allá de todos los anabólicos que se le inyecten, la realidad es única e intransferible. Serán los neuquinos quienes deban dirimir la cuestión de octubre: si lo ven como un apoyo a la transformación que encabeza Figueroa, o un apoyo a la épica nacional de los libertarios.
Nadia tiene partido y encabezará la lista. Quintri tiene partido y encabezará la lista. Juli tiene partido y gobierno y encabezará la lista. Oscar está habilitado parcialmente y tiene a Cristina, y encabezará la lista, ¿de diputados? Y así vamos entreverándonos en discusiones que nos enfrentan con amigos, con familiares, moldeando una sociedad crispada y extremista en sus posturas.
Todos tienen nombres propios y un pasado en el espacio público. Todos son respetables y todos quieren ser, pero quien define es un ignoto señor o señora que ha puesto el lomo todos estos años y cuya épica, en muchos casos, consiste en mantener viva la esperanza de un futuro mejor.
