En una nueva conmemoración del fallecimiento del Libertador de América en nuestro país, se da la coincidencia con el cierre de listas para las elecciones del 26 de octubre. Ese domingo se realizarán las elecciones intermedias, las primeras legislativas nacionales desde la asunción de Javier Milei como presidente.
La necesidad que motoriza al gobierno es mejorar la composición de ambas Cámaras incorporando más legisladores propios. Esto lo ayudará a impulsar una agenda legislativa, mejorar el frente externo fundamentalmente para atraer capitales e inversiones y establecer un piso que le mejore la relación de fuerzas en la batalla cultural que dice librar.
Te podría interesar
La composición del Congreso surgida de la primera vuelta electoral donde los libertarios obtuvieron 34 bancas que, sumadas a las que tenían Milei, Villarruel y Carolina Píparo, son los 37 representantes de LLA en diputados. Buscan mejorar ampliamente esa representación y sumar un número importante de senadores a la Cámara Alta, donde solo tienen 7 representantes.
Los cierres de listas tanto en la provincia de Buenos Aires como en las demás provincias han generado un gran revuelo en el oficialismo y se ha trasladado a todos los rincones de la escena política.
También las turbulencias con el dólar han obligado a la administración de Javier Milei a tomar medidas extraordinarias y generar tensiones con el sistema financiero que hasta aquí era el niño mimado del gobierno. Los bancos están “bordó” de la calentura con las medidas de esta semana.
Todo esto en medio de cruces verbales y denuncias cruzadas entre oficialismo y oposición.
Conocidos los nombres que serán de la partida, quedó bien reafirmado que el costado político del presidente está a cargo de su hermana Karina y los todoterreno Lule y Martín Menem.
Desde sus despachos se gestó el armado de todo el país, en Buenos Aires el elegido fue José Luis Espert. Pobre Argentina, tan cerca de Milei y Espert y tan lejos de San Martín.
La réplica neuquina
En la provincia se cerró el círculo y de las especulaciones políticas se pasó a las realidades concretas y hay en el ambiente un cierto tufillo a descontento.
Lo que fueron las definiciones de los espacios opositores al gobierno de Rolando Figueroa dejaron algunos interrogantes para los observadores y analistas de la política local. Hasta aquí los distintos planteos teóricos respecto a cómo se iba a terminar de configurar el escenario electoral respondían a manuales que han quedado desactualizados.
El arte de la guerra de la Neuquinidad versus la ComPol de los libertarios, que se presentaban como los dos grandes contrincantes, siguen ostentando esa condición. Es en torno a ellos donde se ven las mejores chances de llevarse el triunfo en octubre. Pero el armado definitivo de las listas entre los opositores es donde más desencanto se nota.
La decisión de los armadores libertarios que desde Buenos Aires priorizaron la candidatura de Pablo Cervi por encima de la de David Schleret se suma al descontento por los manejos de la diputada Nadia Márquez en la formalización del partido.
La conformación de la lista de Fuerza Patria tampoco entusiasma mucho, salvo por el hecho de que encabezan dos mujeres y no figuran Oscar Parrilli ni Ramón Rioseco.
Las principales espadas de este espacio serán la actual senadora nacional por Unión por la Patria, Silvia Sapag, y Beatriz Gentile, rectora de la UNC, espacio que pasa a llamarse Fuerza Patria. También con una definición en las listas que llega desde Buenos Aires, de acuerdo a lo que decidió Cristina Fernández de Kirchner y que fuentes cercanas al PJ confirman como veraz.
La incorporación de mujeres en los primeros lugares de la lista de Fuerza Patria parece responder a una tendencia que prioriza las figuras de género y que fue inaugurada con la nominación de Julieta Corroza en la primera de las definiciones de candidaturas al Congreso Nacional.
Siguiendo con esa posición, también el gremialista y titular de ATE, Carlos Quintriqueo, optó por dos figuras femeninas para que acompañen su candidatura al Senado: Ana Sandoval, escribana neuquina de extracción emepenista, y Amancay Audisio, contadora con un perfil social que integró diversos gobiernos del MPN.
Sin dudas que el protagonismo de las mujeres en esta elección va a ser decisivo, lo que falta conocer es cuál será la estrategia electoral de las distintas fuerzas y cuáles serán los temas que generen debate.
Ya el oficialismo provincial plantea la dicotomía entre la Neuquinidad y el modelo libertario.
Desde la fuerza libertaria hablan de la no existencia del Estado y/o del Estado con un mínimo protagonismo.
Hay en el ambiente murmullos, rumores, teorías conspirativas que alimentan el clima de campaña. Estos runrunes son como el humo de las parrillas en las canchas de fútbol y convocan a golosos y glotones.
La parrilla
Los que se suman al lote de abajo y, aparentemente, con menores chances son las fuerzas de izquierda que tuvieron sus quince minutos de gloria cuando alcanzaron el 10% en aquellas elecciones post acuerdo de Chevron con Cristina y Jorge Sapag.
Y ahí, a pocos pasitos, se encuentra Fuerza Libertaria, que es un desprendimiento del conglomerado de la derecha que integró junto al PRO y LLA.
Existe para todos los espacios que compiten un gran desafío y es, de acuerdo a los antecedentes de las elecciones en otras provincias, la concurrencia a las urnas. El voto de los jóvenes, que en Neuquén son un contingente importante, el voto de los desencantados con Milei que no están yendo a votar y se hizo notar en otros distritos. ¿Pesará también en Neuquén?
La ingeniería electoral será otro de los factores de peso en la próxima contienda; cada una de estas variables será crucial para el triunfo y cada fuerza destacará sus virtudes para ser depositaria del voto ciudadano.
No será una elección más. Es la primera vez donde la figura de un gobernador reemplazará la marca de un partido legendario, dando comienzo a una nueva era del sistema de partidos y espacios políticos.
Ya no estará el partido alrededor del cual funcionaba ni tampoco es este el mismo Estado que cobijaba a ciertos protagonistas en anteriores elecciones.
Una nueva era está en marcha.
