La excepcionalidad sigue siendo la norma en nuestro país y la semana que concluyó podría ser el oxímoron de la gestión libertaria. De las promesas de Estado cero a la manipulación escandalosa de las retenciones (derechos de exportación) al agro con un marcado beneficio para un grupo minúsculo de agroexportadoras ha generado un punto de inflexión definitivo en la credibilidad de la gestión libertaria. Uno de los logros instrumentados este año por el gobierno nacional, la unificación del tipo de cambio, esta semana fue “tirado por la borda” al establecer nuevas restricciones cambiarias por medio del Banco Central (BCRA).
Como sostiene el sitio especializado Bichos de Campo: “La suspensión temporaria de derechos de exportación, además de tratarse de un delirio de política económica, genera un daño conceptual mayúsculo en el imaginario colectivo (o colectivista) de los argentinos, porque se sustenta en un supuesto beneficio que el Estado concede a un sector en particular”.
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Basta observar la realidad de las naciones vecinas para advertir que ningún país que vive de sus exportaciones agroindustriales diseña esquemas tributarios orientados a descapitalizar a las empresas agropecuarias, ya que, gracias al efecto multiplicador del agro, producciones agrícolas crecientes contribuyen a incentivar la riqueza y el empleo”.
Todo lo que ha hecho esta semana el gobierno nacional apunta a una sola cosa, y es llegar a las elecciones de fines de octubre medianamente bien parado. Y es medianamente porque ya no llegará bien visto por un electorado que ha percibido en el episodio de las coimas la “mortalidad” del gobierno de Javier Milei.
Y por si esto fuera poco, la decisión de quitar retenciones por 3 días y permitir que se acaparen estos beneficios por las principales exportadoras de granos.
De acuerdo a lo publicado por el diario La Nación —históricamente un medio identificado con el campo— siete exportadores se quedaron con el 86% del negocio de las retenciones a cero. Se trata de Louis Dreyfus Company, Cargill, Bunge, Aceitera General Deheza, Cofco, Molinos Agro y Viterra, quienes declararon ventas al exterior de granos por 17 millones de toneladas.
Esto implica también que existen sospechas sobre la transparencia de la medida. Mientras esto sucede en la política interna, en el ámbito internacional el gobierno libertario recibió un apoyo explícito de la administración de Donald Trump.
Nada de que asombrarse.
Avanza la campaña
En la Provincia la campaña electoral cobra centralidad y cada una de las fuerzas políticas que compiten en estas elecciones intermedias trata de imponer su visión y su narrativa de la situación nacional, y esta situación delimita los carriles por donde se circula.
Y hablo de la situación nacional porque la principal disputa está en el modelo de Estado que representa el oficialismo y la opción libertaria que busca replicar en la provincia el discurso del oficialismo nacional. En una segunda instancia o en un segundo pelotón en la disputa palmo a palmo están Fuerza Patria y Más por Neuquén; un poco más retrasados vienen las fuerzas más extremas.
En los entresijos de la construcción de las fuerzas políticas hay mitos, anécdotas y mucha operación política. Donde claramente el objetivo central es debilitar al principal candidato a ganar, que es el gobierno de Rolando Figueroa.
Los dolientes y las viudas del poder operan fuerte y activamente en redes sociales, que es donde más fácilmente se puede generar repercusión y, en la mayoría de los casos, fake news y posverdades.
Desde la observación neutra los interrogantes a un mes de la elección son variados y, entre otros, está la capacidad de daño que tienen estas acciones en redes; por ejemplo, la foto de algunos integrantes del MAPO con la senadora Silvia Sapag donde se muestra con su primo Rodolfo Laffitte.
Este hecho es una muestra desde la cual se puede analizar cómo funcionan algunas posverdades o, lisa y llanamente, una fake news; los medios que conocen el parentesco entre ambos y omitieron mencionarlo al momento de titular que la histórica agrupación apoyaba la reelección de la senadora, priorizaron un aspecto relativo que busca dañar políticamente al oficialismo, y quienes priorizaron hacer hincapié en el parentesco buscan rebajar el impacto del apoyo.
Lo que habría que medir —humildemente suponemos— es en qué agenda se inscribe este debate entre los viudos de un MPN en franco retroceso y quienes están construyendo una nueva fuerza pluripartidista orientada a las nuevas generaciones.
El contraste del acto de La Neuquinidad en Zapala y la foto de una parte del MAPO con la senadora y candidata a la reelección quizás sea la muestra de la renovación generacional que se vive en esta etapa de la vida política neuquina.
La pluralidad y las nuevas generaciones corren del centro de las fotos a los viejos apellidos de las familias del poder constituidos en una oligarquía nostalgiosa de épocas que ya pertenecen al pasado.
El último Censo Nacional indica que en 2022 el 65,1% de la población se concentra en el departamento Confluencia, y ese porcentaje se traduce en 468.794 habitantes, casi medio millón de personas.
La mayoría llegadas desde los más diversos destinos en busca de su prosperidad, miles de familias que ven en Neuquén un destino de progreso y que creen poder lograr su realización.
Las mágicas palabras “Vaca Muerta” generan las infinitas ilusiones de estas familias y canalizarán sus deseos y sueños en quien mejor los represente, ya no teniendo que afiliarse al viejo partido de la burguesía que en la década del 60 suplantó al peronismo con su líder en el exilio.
Este inicio de siglo dio lugar a un cambio de paradigma y quien mejor lo interprete será el vehículo para la concreción de esos sueños.
La política encarna “la engañosa ilusión de lo nuevo”, como sostuviera el politólogo Sergio Berensztein, y esa consigna estará en disputa el último domingo de octubre cuando la ciudadanía concurra a votar.
