Un febrero que comienza con un frente nacional focalizado en la reforma laboral y la concreción de la agenda parlamentaria a partir de la nueva realidad electoral surgida del 26 de octubre pasado.
La agenda parlamentaria actual del gobierno de Javier Milei se centra en profundizar las reformas estructurales tras su avance en las elecciones de medio término. Para febrero de 2026, el Poder Ejecutivo ha convocado a sesiones extraordinarias (del 2 al 27 de febrero) con un temario específico que busca acelerar la desregulación económica y el control del gasto.
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El Congreso debate actualmente cuatro proyectos prioritarios incluidos en el Decreto 24/2026.
- Reforma Laboral: el eje principal, que busca la flexibilización de contrataciones, limitación de cuotas sindicales y reducción de la litigiosidad.
- Ley de Glaciares: modificaciones orientadas a habilitar la actividad minera en zonas periglaciales.
- Acuerdo Mercosur - Unión Europea: ratificación parlamentaria del acuerdo de libre comercio.
- Baja de la edad de imputabilidad: parte del paquete de seguridad para endurecer el Código Penal.
Con este marco político comienza el año para Argentina y con el acuerdo logrado con EE. UU. como marco de referencia, que significa un envión importantísimo para la gestión libertaria.
Sin descanso
Como se sabe, el año de elecciones es 2027, pero la construcción política comienza ya, y eso pareció surgir de las movidas que se han efectuado en la última semana.
Son varios los hechos que representan puntos sobresalientes en la vida política neuquina. Desde lo institucional, la irrupción de la Justicia en la placentera ciudad de Plottier vuelve a conmocionar el escenario institucional.
Los allanamientos al municipio y a la vivienda del intendente Luis Bertolini son hechos que no escapan a la situación política que se vive desde la destitución de Gloria Ruiz en la Legislatura neuquina.
Desde hace unos meses y desde que se conocieron algunos hechos de corrupción en la gestión de la anterior intendenta, la actuación de Luis Bertolini como secretario de Obras Públicas también estaba bajo sospecha por su necesaria actuación administrativa.
Desde entonces se corría la versión de que el actual jefe de gobierno podría dar un paso al costado y se hablaba de la intención de que su lugar lo ocupe Malena Resa, actual titular del Concejo Deliberante.
Los hechos son los que figuran en el expediente, pero la especulación política crece como una bola de nieve.
Otro hecho de la política para considerar fue el encuentro de Aluminé. Mientras el Gobierno intenta proyectar una imagen de modernización y transparencia, la reciente cumbre en Aluminé con exintendentes del MPN (muchos de ellos identificados con el sector Azul) generó un ruido interno difícil de explicar. Para Figueroa, esta foto tiene un costo político que podría ser más alto de lo esperado.
El riesgo de la “contaminación de pasado”
Figueroa ganó las elecciones rompiendo con la estructura tradicional del MPN, denunciando los “vicios” de una hegemonía de 60 años. Al aparecer rodeado de figuras que encarnan ese pasado, el gobernador se arriesga a desdibujar su identidad.
El votante independiente que lo apoyó para “sacar a los de siempre” ve con desconfianza este acercamiento.
Riesgo de perder el aura de “outsider”. Si los interlocutores válidos terminan siendo los mismos caciques territoriales de las últimas décadas, el concepto de “neuquinización” empieza a parecerse demasiado al viejo MPN, pero con otro nombre.
El costo de la “gobernabilidad a cualquier precio”. Se dice que Figueroa busca consolidar su base territorial pactando con quienes conocen el territorio “calle por calle”. Sin embargo, el costo es la herencia de lealtades dudosas.
En Aluminé se vio una estética que remite a la política de favores y al punterismo que el Frente Neuquinizate prometió superar. ¿Es real el cambio si los actores que ejecutan la política en el interior son los mismos que servían a la estructura anterior?
¿Rehén del aparato?
La presencia de exintendentes que manejaron presupuestos y estructuras clientelares pone a Figueroa en una posición incómoda frente a sus socios de coalición: PRO, sectores del PJ y el radicalismo.
El impacto en la alianza para los aliados no emepenistas: la foto de Aluminé es una señal de alerta, el temor a que Figueroa termine siendo “absorbido” por el aparato que juró vencer.
En Aluminé, Figueroa parece haber buscado el manual de instrucciones del viejo MPN para asegurar el territorio. El problema es que ese manual tiene páginas manchadas que su electorado no está dispuesto a volver a leer. En política, a veces el abrazo que te da fuerza es el mismo que te termina hundiendo.
El IPC como frontera de la “neuquinidad”
En su narrativa, Neuquén debe blindarse de los vaivenes de Buenos Aires, y no hay mayor símbolo de soberanía económica para un trabajador estatal neuquino que un índice que refleje el costo de vida real en la Patagonia, y no el promedio del AMBA.
Sin embargo, el gobernador camina sobre una cuerda floja. Por un lado, necesita que el IPC siga siendo el garante de la paz social para que la producción en Vaca Muerta no se detenga por protestas. Por otro, la presión de una billetera nacional que envía fondos a cuentagotas —apenas 2 millones de pesos en lo que va del año— lo obliga a mirar con lupa cada punto de la masa salarial.
Si Figueroa logra mantener la actualización por IPC sin asfixiar la obra pública, habrá consolidado su modelo de “autarquía neuquina”. Pero si la fórmula se toca para priorizar las cuentas fiscales, el Frente Neuquinizate enfrentará su primera crisis de identidad: ¿es una defensa de los intereses locales o simplemente una administración eficiente del ajuste nacional? La respuesta comenzará a escribirse en las aulas este marzo, cuando las clases comiencen con normalidad o el retoque que haga el gobierno nacional en el INDEC irrumpa en la escena gremial local.