En su discurso de Apertura del 55° Periodo de Sesiones Ordinarias el gobernador Rolando Figueroa hizo un detallado informe de la gestión en su segundo año de ejercicio del cargo.
Eligió dividir en diversas etapas o módulos la comunicación al cuerpo legislativo para resaltar desde dónde asumió la responsabilidad de recibir un Estado desquiciado y hasta dónde pretende llevarlo.
Te podría interesar
La expectativa estaba centrada en lo que diría respecto de las reformas que lleva adelante el gobierno nacional y tal lo que ha venido haciendo hasta el momento eligió diferenciarse, pero no confrontar con el gobierno nacional. El modelo de la Neuquinidad se sustenta en el respeto a una idea de Estado y de modelo de desarrollo que incluya a los más vulnerables.
Nutrido en la movilidad social que fuera emblema durante las etapas más prosperas del MPN de los hermanos Sapag, imbuido de la raíz popular que le dio vida. En esa savia que nutrió las venas de ese movimiento, se inspira Figueroa que busca interpretar la época que le toca conducir.
El discurso ante la Legislatura fue una rendición de cuentas para propios, para si mismo y para quienes eligen creer en un modelo depurado, alejado del exceso de estatalismo, que busca diferenciarse de una historia única e irrepetible y tiene como brújula subirse al siglo 21.
Consciente de la oportunidad única ante la que se encuentra la provincia, sabedor de que en la era de los convencionales Neuquén quemó una vida, Figueroa no quiere malgastar su bala de Plata.