Horas después del ataque militar que derivó en la captura de Nicolás Maduro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, brindó una conferencia de prensa en la que confirmó que Washington asumirá el control del gobierno venezolano de manera transitoria, hasta que se concrete lo que definió como “una transición segura y racional”.
Trump calificó el operativo como una “muestra espectacular del poderío militar norteamericano” y felicitó públicamente a las fuerzas que participaron de la acción. En ese marco, dejó en claro que la intervención no se limitará al plano militar, sino que tendrá una fase política y administrativa directa.
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El anuncio: EEUU gobernará Venezuela hasta una transición “segura”
“Vamos a gobernar Venezuela hasta poder lograr una transición segura y racional. No queremos que nadie se involucre”, afirmó el mandatario, marcando una posición inédita en la historia reciente de la región.
Según explicó, la decisión responde a la necesidad de evitar que el poder vuelva a quedar en manos de sectores que, a su entender, gobernaron el país durante décadas sin atender el bienestar de su población. Trump aseguró que Estados Unidos permanecerá en Venezuela “el tiempo que sea necesario” hasta alcanzar una transición ordenada.
Durante la conferencia, Trump confirmó que Nicolás Maduro será trasladado a la ciudad de Nueva York, aunque evitó brindar precisiones sobre su situación judicial o los cargos que podría enfrentar.
El presidente sostuvo que la intervención busca garantizar “paz, libertad y justicia para el pueblo venezolano”, y mencionó especialmente a los millones de venezolanos que hoy viven en el exterior y que, según afirmó, aspiran a regresar a su país.
Petróleo, inversiones y control económico
Trump también se refirió al rol estratégico del petróleo venezolano y calificó al país como un “fracaso” en materia de producción durante los últimos años. En ese sentido, adelantó que empresas estadounidenses y globales invertirán miles de millones de dólares para reparar la infraestructura petrolera.
Según explicó, el objetivo es reactivar la producción, generar ingresos y estabilizar la economía, en una etapa que quedaría bajo supervisión directa de Estados Unidos.
Consultado por el escenario interno, Trump se mostró escéptico respecto a la posibilidad de que María Corina Machado pueda asumir un rol de liderazgo inmediato. “Sería muy difícil para ella gobernar en este momento”, afirmó, y sostuvo que no cuenta con el respaldo ni el respeto necesario dentro del país.
La advertencia: no se descarta un segundo ataque
En el cierre, el mandatario no descartó una nueva ofensiva militar. Reveló que la Casa Blanca evaluó desde un inicio la posibilidad de una segunda ola y advirtió que, de concretarse, sería incluso mayor que la primera.
“Estamos preparados para un segundo ataque. Creíamos que iba a ser necesario, ahora creemos que no, pero si ocurre será mucho más grande”, afirmó.
Mientras líderes internacionales reclaman respeto por el derecho internacional y el rol de la ONU, las declaraciones de Trump confirmaron un escenario de intervención directa y prolongada de Estados Unidos en Venezuela, con un futuro aún abierto y de alto impacto para toda la región.