Una nueva polémica envuelve el caso de Agostina Páez. Este viernes 3 de abril, en Santiago del Estero, se viralizó un video en el que su padre, Mariano Páez, aparece realizando gestos racistas en un bar. El hecho ocurre apenas horas después de que la abogada regresara al país tras pasar tres meses detenida en Brasil por un episodio similar.
Las imágenes muestran al hombre haciendo el gesto de un “mono”, el mismo que derivó en la detención de su hija en Río de Janeiro. La difusión del material generó un fuerte impacto en redes sociales y volvió a poner el foco sobre el caso.
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Mariano Páez salió rápidamente a despegarse. Aseguró que el video “es trucado” y sostuvo que fue manipulado con inteligencia artificial. Además, denunció haber recibido llamados extorsivos en los que le exigían dinero a cambio de no difundir las imágenes. Según su versión, estuvo en el lugar junto a su pareja, pero el contenido fue editado.
Sin embargo, la reacción de Agostina Páez fue en sentido contrario. A través de una historia en Instagram, dio por verdadero el video, lo calificó como “lamentable” y expresó su repudio. También marcó distancia de su padre: “No tengo absolutamente nada que ver con lo que está circulando”, escribió.
En el mismo mensaje, la abogada insistió en diferenciar responsabilidades. “Yo me hago cargo de lo mío, reconocí mis errores. Pedí disculpas y afronté las consecuencias. Pero solo puedo responder por mis propias acciones”, sostuvo. Además, describió el momento que atraviesa como una etapa de “reconstrucción” tras su detención en Brasil.
El caso original sigue abierto. Páez fue acusada de injuria racial en un bar de Ipanema, un delito que en Brasil contempla penas de hasta 15 años de prisión. Para recuperar la libertad, debió pagar una fianza de 18.500 dólares y regresar a la Argentina, aunque aún espera el fallo definitivo de la Justicia brasileña.
Mientras tanto, el nuevo episodio vuelve a amplificar la polémica. Lo que parecía un cierre parcial del caso ahora suma otro foco de tensión, con versiones cruzadas y un impacto que se multiplica en redes sociales.