El viernes la ciudad de Neuquén fue epicentro de un importante operativo de allanamiento por parte de la Policía a una vivienda donde viven dos jóvenes investigados por abuso de armas en el barrio General San Martin. No fue una redada de película, aunque por momentos lo pareció. Personal de la Comisaría Decimoquinta irrumpió en una vivienda con una orden judicial bajo el brazo y las sospechas se convirtieron en una causa judicial.
Allí adentro, dos jóvenes de 21 y 19 años que eran investigados desde hace tiempo intentaron evadir a las autoridades policiales y deshacerse de las pruebas tirándolas desde las ventana hacia un patio. Pero no pudieron escapar de la realidad y la escena se tiñó de plomo —literalmente— cuando los uniformados comenzaron a contar el arsenal: 23 cartuchos calibre 32, 6 vainas servidas del mismo calibre, 28 cartuchos calibre 25 y 12 calibre 38.
Te podría interesar
Confirmando la hipotesis policial que sospechaba la falta de pruebas, el allanamiento llegó al patio inferior de la casa donde apareció un revólver calibre 32 con seis balas listas. Según los efectivos, uno de los ocupantes habría intentado deshacerse del arma lanzándola por la ventana, como quien tira una prueba incómoda antes de que toquen la puerta. Lo que evidenció aún más la intención de pasar desapercibido.
Muy jóvenes para tanto barullo
La trama se volvió más espesa cuando intervino la División Antinarcóticos. Entre las baldosas y los cajones se descubrieron 26 envoltorios de cocaína (14,4 gramos en total) y tres balanzas de precisión, lo justo y necesario para completar el combo que une las calles con la ley y el delito.
Uno de los jóvenes fue trasladado a sede policial y quedó imputado penalmente, mientras las actuaciones siguen bajo la lupa de la Fiscalía. Se desconoce por el momento si cuentan con antecedentes penales. Lo que si es bien sabido que el mundo del delito es muy hostil para chicos que deberían estar haciendo otro tipo de tareas. Mientras tanto, los vecinos del General San Martín duermen un poco más tranquilos.
