La madrugada en San Martín de los Andes estuvo a punto de terminar en tragedia. Eran cerca de la 1 del 17 de noviembre cuando una discusión entre dos jóvenes en la plaza Centenario se volvió brutal: un reclamo por un teléfono celular desencadenó un ataque a puñaladas que dejó a un chico de 19 años al borde de la muerte.
Según la investigación del Ministerio Público Fiscal y la Policía provincial, el agresor —un joven de 18 años— sacó una cuchilla en medio del cruce verbal y apuñaló a la víctima en el abdomen. Cuando el herido intentó alejarse para buscar ayuda, el atacante lo lesionó nuevamente en la espalda, en un golpe final que, según el fiscal del caso, fue dado con la intención de matarlo.
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Gravemente herido, el joven fue llevado de urgencia al hospital Ramón Carrillo, donde ingresó directamente al quirófano. Los médicos tuvieron que realizarle dos cirugías para salvarle la vida. “El resultado fatal no se consumó gracias a la actuación del personal de salud”, explicó el fiscal Hernán Scordo durante la audiencia de formulación de cargos.
Recién después del violento episodio llegó la discusión judicial. Scordo acusó al joven por homicidio simple en grado de tentativa y pidió que quedara detenido con prisión preventiva por tres meses, argumentando riesgo para la integridad de la víctima. Sin embargo, la jueza de garantías Laura Barbé resolvió imponerle prisión domiciliaria por el mismo plazo, una decisión que el fiscal ya pidió revisar.
El caso continuará en las próximas audiencias, mientras la víctima se recupera del ataque y la ciudad vuelve a quedar sacudida por un hecho de extrema violencia.
