Una investigación federal por trata de personas dio un golpe contundente este fin de semana en Argentina, con 14 detenciones simultáneas en los aeropuertos de Bariloche y Buenos Aires. Se trata de una presunta red internacional con base operativa en Montenegro, que habría estado actuando en territorio argentino en las últimas semanas.
El operativo fue coordinado por el fiscal general Fernando Arrigo, con la colaboración de los auxiliares fiscales Gustavo Révora y Tomás Labal, bajo la supervisión del juez federal de garantías de Bariloche, Gustavo Zapata. Las detenciones, consideradas de urgencia, se realizaron en base a la sospecha de que los involucrados estaban por huir del país.
Te podría interesar
Los procedimientos ocurrieron entre las últimas horas del viernes y los primeros minutos del sábado, y generaron gran conmoción entre pasajeros y personal aeroportuario. En el aeropuerto Teniente Luis Candelaria de Bariloche fueron detenidas ocho personas: un hombre y siete mujeres, todos ellos de nacionalidad extranjera. En Aeroparque Jorge Newbery, en CABA, se arrestó a otras seis personas vinculadas al mismo caso.
Las detenciones fueron ejecutadas por la Policía Federal Argentina (PFA) y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), en el marco de una investigación que llevaba semanas en desarrollo y que involucra a ciudadanos rusos, ucranianos y mexicanos, según indicaron fuentes cercanas al expediente.
La investigación se habría iniciado cuando una ciudadana rusa ingresó al hospital zonal de Bariloche para dar a luz, y al ser entrevistada por personal de seguridad, se detectaron irregularidades en su relato. Esa entrevista activó las alertas de la justicia federal, que comenzó a seguir los movimientos del grupo.
Cuando los operativos se desplegaron en el aeropuerto barilochense, uno de los sospechosos intentó autolesionarse en la cinta de equipaje, lo que obligó a trasladarlo de urgencia al hospital local. Según trascendió, este individuo sería el encargado del traslado de las mujeres hacia Buenos Aires, lo que refuerza la hipótesis de una estructura organizada con tareas específicas para cada miembro.
Los investigadores sospechan que los detenidos formaban parte de una organización criminal transnacional con base en Montenegro, en el sudeste de Europa. La presunción se basa en conexiones identificadas durante la vigilancia migratoria y el análisis de movimientos internacionales.
Las autoridades creen que el grupo utilizaba a Bariloche como punto de tránsito y ocultamiento, antes de derivar a las víctimas hacia otras ciudades o países. Aún no se confirmó si el propósito era explotación sexual, laboral o fines reproductivos, aunque el contexto del parto de la mujer rusa abre múltiples hipótesis.
El próximo lunes por la tarde, el fiscal Arrigo y su equipo presentarán el caso ante el juez Zapata en la audiencia pública de formalización de la investigación penal. Allí se expondrá la teoría del caso y se revelarán los elementos recolectados hasta ahora, incluyendo el análisis de pasaportes, registros migratorios, documentación falsa y teléfonos incautados durante los arrestos.
