Una investigación por narcotráfico en el Complejo Penitenciario Federal de Senillosa reveló una red delictiva aún más grave: internos de la cárcel operaban una organización que también distribuía material de abuso sexual infantil. El operativo fue ejecutado por la Policía Federal Argentina, que secuestró pruebas clave y anticipó posibles detenciones fuera del penal.
Un operativo que destapó una red doblemente criminal
La División Unidad Operativa Neuquén de la Policía Federal actuó ayer en el Penal Federal V de Senillosa, como parte de una causa por tráfico de drogas. Pero el caso dio un giro inesperado al encontrarse también contenido vinculado a la explotación sexual infantil, según informó la fiscal federal Vanesa Rebolledo Venencio, a cargo de la investigación.
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Tecnología, drogas y planificación desde dentro
Durante el allanamiento se incautaron computadoras, celulares camuflados, dispositivos de almacenamiento digital, 76 gramos de marihuana y documentos vinculados a los reclusos implicados. Las escuchas telefónicas fueron clave para identificar cómo se coordinaban las actividades desde sectores específicos del penal, como el área educativa y las salas de visitas íntimas.
“Un nivel de organización alarmante”
La fiscal Cecilia Pagano Mata se sumó al equipo investigador y resaltó la complejidad del esquema criminal. “Este tipo de delitos en contextos carcelarios no es nuevo, pero el nivel de planificación detectado en este caso es alarmante”, advirtió un vocero judicial.
No descartan más allanamientos
La causa aún se encuentra en etapa de instrucción, y los investigadores no descartan que surjan nuevas detenciones o allanamientos en domicilios fuera del penal de Neuquén. La coordinación entre las fiscalías federales, el Juzgado interviniente y la Policía Federal fue destacada por el Ministerio de Seguridad de la Nación, que también valoró el rol del nuevo Código Procesal Penal Federal, vigente en la provincia, por su aporte a la agilidad del proceso.
