Sábado 10 de Enero de  2026
DE NO CREER

Hizo fuego en una zona prohibida de Neuquén y casi incendia todo

El trabajo de los bomberos no fue sencillo. El acceso al lugar presentó complicaciones por el terreno y la densidad de la vegetación.

Escrito en POLICIALES el

El fuego empezó como una quema más en una chacra, pero en cuestión de minutos se transformó en una amenaza. Fue el propio autor quien, al ver que las llamas avanzaban sin control hacia su vivienda y otras casas cercanas, terminó pidiendo ayuda. La intervención de los Bomberos Voluntarios de Centenario evitó lo que pudo haber sido una tragedia mayor en una zona especialmente sensible de la región.

El episodio ocurrió el viernes por la tarde-noche en una chacra ubicada sobre la calle rural 7, en la Isla El Porvenir, muy cerca del río Neuquén. Se trata de un sector donde las quemas están expresamente prohibidas y donde, pese a multas y advertencias oficiales, este tipo de prácticas siguen repitiéndose.

Una quema prohibida que se salió de control

Según informaron los Bomberos Voluntarios, el incendio fue intencional. El chacarero inició el fuego para limpiar el terreno, pero la combinación de vegetación seca y abundante, altas temperaturas y condiciones climáticas adversas hizo que las llamas se propagaran rápidamente.

Cuando advirtió que el fuego se acercaba peligrosamente a su propiedad y a viviendas cercanas, dio aviso a los servicios de emergencia. Para ese momento, el avance ya era significativo y el riesgo de propagación era alto.

Vegetación seca, calor extremo y riesgo permanente

“Estamos en un período con muchísimas posibilidades de incendio. El clima ayuda a que el fuego se disipe rápido y la gente hace caso omiso”, explicó Patricio Álvarez, jefe de los Bomberos Voluntarios de Centenario.

Detalló que la vegetación de la zona creció de forma considerable tras las lluvias y ahora se encuentra completamente seca. Predomina el pasto fino, como la gramilla, que actúa como combustible y permite que el fuego avance a gran velocidad.

El trabajo de los bomberos no fue sencillo. El acceso al lugar presentó complicaciones por el terreno y la densidad de la vegetación. Las llamas afectaron unos 100 metros lineales, alcanzaron una alameda y llegaron prácticamente hasta un cerco construido con pallets, un material altamente inflamable.

Enfriamiento y prevención de un rebrote

Para contener el incendio fue necesario desplegar una dotación completa. Una vez controlado el frente de fuego, los bomberos realizaron tareas de enfriamiento para evitar que el incendio se reactivara, un riesgo frecuente en este tipo de siniestros.

Las condiciones ambientales jugaron en contra. Las temperaturas, que oscilaron entre los 35 y 38 grados, sumadas a la humedad propia de la zona ribereña, generaron un escenario propicio para la propagación de las llamas.

Desde Bomberos volvieron a remarcar que las quemas, además de estar prohibidas, pueden derivar en causas judiciales si provocan daños a terceros. “Muchos se escudan en que es propiedad privada, pero cuando hay riesgo o daño, la situación pasa a otro plano”, señalaron. 

El incendio fue controlado a tiempo. Sin embargo, el episodio dejó al descubierto, una vez más, la falta de conciencia sobre los riesgos de prender fuego en zonas rurales del Alto Valle, donde el límite entre una quema “controlada” y un desastre es, muchas veces, apenas cuestión de minutos.