La tranquilidad de las zonas rurales de Centenario volvió a quedar en jaque. Vecinos de sectores de chacras denunciaron que durante el último fin de semana se realizó una nueva fiesta electrónica clandestina, con música a alto volumen durante horas, un incesante movimiento de vehículos y autos estacionados sobre caminos rurales.
Según relatan, la situación se repite desde hace meses y cada evento convierte la noche en un verdadero calvario para quienes viven en el lugar.
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Pobladores de la zona aseguran que la organización de las "Fiestas Chili" sigue incumpliendo ordenanzas y generando malestar en el sector de chacras.
Música que no deja dormir
Uno de los principales reclamos apunta al volumen de la música, que se extiende hasta la madrugada y se escucha a gran distancia. Los vecinos aseguran que es imposible descansar y que el ruido invade viviendas alejadas del predio donde se realizan los eventos.
El problema no se limita a una molestia puntual: afirman que las fiestas son cada vez más frecuentes y prolongadas, sin ningún tipo de control visible.
Caminos rurales colapsados
A la música se suma el caos vehicular. Durante las noches de fiesta, decenas de autos circulan de manera constante por calles de tierra, se estacionan a la vera de los caminos y generan un movimiento inusual para una zona rural.
Los vecinos advierten que estos caminos no están preparados para ese nivel de tránsito y que la circulación nocturna permanente aumenta el riesgo de accidentes, además de afectar la tranquilidad del sector.
Sin permisos ni controles
Según las denuncias, las fiestas se realizan sin habilitación municipal y sin autorización para eventos masivos. Pese a los reclamos, aseguran que no hay controles efectivos ni presencia de inspectores durante el desarrollo de las actividades.
La falta de respuestas oficiales alimenta el enojo y la sensación de abandono entre quienes viven en el área rural.
Un predio en la mira por uso irregular del suelo
El conflicto se agrava por una cuestión de fondo: el uso del suelo. Los vecinos recuerdan que la ordenanza municipal 328/80 establece que el área rural de Centenario debe destinarse principalmente a la producción primaria y prohíbe el fraccionamiento de tierras menores a cinco hectáreas.
Según sostienen, el predio donde se organizan las fiestas estaría incumpliendo esa normativa, lo que suma una irregularidad más a la situación denunciada.
Reclamos reiterados y bronca creciente
Desde el año pasado, los vecinos aseguran haber presentado denuncias formales y advertencias ante el municipio, sin obtener soluciones concretas. Cada nuevo evento profundiza la indignación y refuerza el reclamo por controles, sanciones y una intervención real de las autoridades.
Mientras tanto, la noche en las chacras de Centenario vuelve a repetirse con el mismo escenario: música fuerte, autos por todos lados y vecinos que sienten que su tranquilidad quedó relegada.
