Viernes 10 de Abril de  2026
GIRO EN LA INVESTIGACIÓN

Violento robo de $90 millones a un empresario del Alto Valle: imputaron a una empleada y al ladrón

El hecho ocurrió el domingo pasado, cuando la empleada fue a la casa de la víctima y simuló ser víctima de un robo en la puerta. Según la Fiscalía, así le permitió ingresar a su pareja para terminar de ejecutar el golpe millonario. Los detalles del caso y la acusación.

Escrito en POLICIALES el

El violento robo de más de $90 millones a un empresario del Alto Valle tuvo avances judiciales este viernes y reveló un sorprendente giro en la investigación: imputaron al ladrón y una mujer que se desempeñaba como empleada de las víctimas y fue clave para concretar el golpe.

Tras la acusación del Ministerio Público Fiscal de Río Negro, ambos fueron imputados y quedaron bajo prisión preventiva mientras avanza la investigación por el asalto ocurrido en una vivienda de Allen, donde el dinero estaba destinado al pago de sueldos. 

El rol clave de la empleada para el engaño

La Fiscalía reconstruyó que el pasado 5 de abril, una mujer empleada de la víctima y que "conocía sus hábitos" concurrió a la vivienda del empresario con el pretexto de cobrar por la limpieza de un salón. Tras ser atendida y recibir el pago, simuló ser víctima de un robo, facilitando el ingreso de su pareja y dando inicio al ardid delictivo”, detallaron sobre la irrupción del hombre en el domicilio.

Ambos quedaron detenidos con prisión preventiva por cuatro meses.

De acuerdo a la reconstrucción, fue esa maniobra la que permitió que el otro acusado accediera al domicilio sin levantar sospechas y ejecutara el ataque.

Violencia, golpes y un forcejeo

“El imputado intentó reducir a la víctima, la golpeó en la cabeza con un arma de fuego y trató de atarle las manos. Luego de un forcejeo, la víctima logró golpear al agresor en la frente, provocándole una herida sangrante”, explicó la fiscal adjunta durante la audiencia. Pese a la resistencia, el delincuente logró concretar el robo y escapar del lugar con el botín.

Los acusados se llevaron aproximadamente 90 millones de pesos, además de 1.500 dólares, otros 250.000 pesos en efectivo, un cheque por 3.870.000 pesos y un teléfono celular.

La maniobra de la acusada para desviar la investigación

La acusación sostiene que “el hecho culminó cuando el imputado se dio a la fuga, mientras que la mujer permaneció en el lugar sosteniendo falsamente haber sido también víctima del suceso, con el fin de procurar impunidad y desviar la investigación”, concluyeron.

La calificación legal provisoria es la de “robo calificado por el uso de arma impropia”, figura bajo la cual la jueza de Garantías dio por formulados los cargos. Ambos imputados continuarán detenidos mientras se desarrolla la causa.

Las pruebas que los comprometen: la billetera del dueño y el origen del dinero 

El sustento de la imputación incluye actas policiales, la denuncia y su ampliación, peritajes del Gabinete de Criminalística y tareas del área de Investigaciones.

Además, se realizó un allanamiento en la vivienda de la mujer: “Allí se secuestraron aproximadamente 2.728.000 pesos, tickets y facturas con fecha posterior al hecho, mercadería y una billetera reconocida por el damnificado como propia”, detallaron desde la fiscalía. También se sumaron como evidencia dos teléfonos celulares entregados por un particular que se presentó en la comisaría al conocer la presunta participación de la acusada.

De piedra: la empleada insistió en que fue víctima del robo

La defensa pública se opuso a la formulación de cargos e insistió en que la mujer fue víctima del hecho, en línea con el relato inicial. Además, sostuvo que el dinero secuestrado tendría un origen lícito.

Según argumentaron, la imputada explicó que esos fondos provenían de un premio obtenido en un casino, versión que fue rechazada por la fiscalía.

Cuatro meses de preventiva por riesgo de fuga

La fiscal jefe sostuvo que la imputación cuenta con sustento suficiente y remarcó que aún resta recuperar parte del dinero, lo que refuerza el riesgo de fuga. También advirtió sobre la posibilidad de entorpecimiento de la investigación.

Finalmente, la jueza de Garantías hizo lugar al pedido fiscal y dictó la prisión preventiva para ambos imputados por el plazo de cuatro meses, con vencimiento el 9 de agosto, mientras continúa la causa.