En plena madrugada, cuando el centro de Villa La Angostura parecía apagarse, una escena inesperada rompió la calma y terminó con la detención de un hombre que llevaba consigo algo más que su identidad: un pedido de captura por tentativa de homicidio agravado por el vínculo.
El hecho ocurrió este sábado 11 de abril, alrededor de las 3.15, en inmediaciones de la terminal de ómnibus, sobre las avenidas Arrayanes y Siete Lagos. Allí, en un control de rutina, efectivos de la Comisaría 28° identificaron a un hombre que, a simple vista, no parecía representar una amenaza mayor.
Pero bastó una consulta al sistema del Centro de Análisis Criminal para que la escena cambiara por completo. El dato fue contundente: el individuo tenía un pedido de captura vigente por una causa grave y había sido declarado en rebeldía por la Justicia.
Lo que parecía un control más se transformó en un operativo tenso. Al ser notificado, el hombre reaccionó con violencia e intentó agredir a los efectivos, en un intento desesperado por evitar lo inevitable. No lo logró.
La secuencia, breve pero cargada de tensión, terminó con su reducción en el lugar y posterior traslado al hospital local para su evaluación médica. Luego fue alojado en la dependencia policial, donde quedó a disposición de la Justicia.
Así, casi de forma fortuita, en un patrullaje de rutina y en medio de la madrugada, cayó un hombre que estaba siendo buscado por intentar matar a alguien de su propio entorno. Un desenlace inesperado para una historia que, hasta ese momento, seguía abierta.