La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich pidió allanar a los periodistas Mauro Federico y Jorge Rial, tras la difusión de los audios de Karina Milei que el vocero presidencial Manuel Adorni confirmó que fueron grabados dentro de la Casa Rosada. La propia funcionaria dijo luego en declaraciones radiales que denunció a "personas ligadas a servicios de inteligencia rusos".
La presentación judicial fue realizada por el abogado Fernando Soto en representación del Ministerio de Seguridad y “por indicación expresa” de Bullrich. En el escrito se califica a la difusión como un hecho de “gravedad inusitada” y se remarca que los audios, pese a su repercusión política, son “jurídicamente inocuos y carentes de relevancia penal”.
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En paralelo, el juez civil Patricio Maraniello dictó una medida cautelar que prohíbe la publicación de las grabaciones a través de cualquier medio de comunicación, incluidas plataformas digitales y redes sociales. El Gobierno considera una “operación de inteligencia ilegal” destinada a condicionar al Poder Ejecutivo en plena campaña electoral, aunque este último argumento se deshilacha ante ya la reiterada comparativa con la difusión de la foto de Olivos (se sacó en 2020, se publicó en 2021).
El pedido de allanamiento alcanzó a Pablo Toviggino y Franco Bindi
El allanamiento que pidió la ministra Bullrich también alcanza a Franco Bindi, el abogado señalado por la Casa Rosada a cargo de esta "operación de espionaje" y a Pablo Toviggino, el empresario de fútbol que tiene a cargo el canal de streaming Carnaval, desde donde se difundieron los audios. El Gobierno también pidió allanar las oficinas de esta empresa de medios.
Bullrich por los audios de Karina Milei: "Denunciamos a personas ligadas a servicios de inteligencia rusos"
La ministra calificó la grabación en Casa Rosada como una "impresionante maniobra de inteligencia" que busca desestabilizar y "hacer subir el dólar". En diálogo con el programa "Pan y Circo" de Radio Rivadavia, la ministra calificó la grabación ilegal en la Casa Rosada como "algo inédito e increíble" que pone al país en una "situación de indefensión". Bullrich afirmó que se trata de una "impresionante maniobra de inteligencia" y se comprometió a "trabajar a fondo" para esclarecerla.
La funcionaria describió la estrategia de los responsables como una tortura psicológica, al señalar que planean entregar la grabación "en pedacitos, como si fuese una serie". Además, enmarcó el episodio dentro de una ofensiva mayor contra el Gobierno. "No podemos ser ingenuos, nos quieren mover la economía, hacer subir el precio del dolar, todo es contra el gobierno. Nos tiran piedras en cada acto que vamos, ahora nos tiras audios grabados en la propia casa de gobierno", manifestó.
Bullrich también reveló las estrictas medidas de seguridad que ya se toman en el Ejecutivo para evitar filtraciones, al confirmar que "en las reuniones de gabinete ningún funcionario entra con el teléfono". Finalmente, prometió una dura respuesta del Gobierno ante lo que considera un ataque de "la mafia". "La verdad no se defiende sola. Vamos a defender la verdad a muerte", concluyó.