Tras la reunión con Diego Santilli, Ministro del Interior de Argentina, Rolando Figueroa celebró la decisión del Gobierno Nacional de remover los derechos de exportación para la producción convencional de petróleo siempre que el precio del barril se ubique por debajo de los 65 dólares. La medida, que será formalizada mediante decreto, busca aliviar la carga tributaria sobre un segmento de la industria que atraviesa un escenario de menor rentabilidad.
Esto se debe a un gran problema que la gestión de La Neuquinidad debió afrontar durante este año. Con un presupuesto que preveía ingresos con un barril por encima de la línea de los 82 dólares, la realidad terminó dándole un golpe de dura realidad a la economía de Neuquén. Afortunadamente esto no se vio en el deterioro de la actividad en la región gracias a la capacidad de gestión del gobernador y su equipo de trabajo que con un superávit fiscal del 2024 logró sostener la provincia sin frenar la obra pública.
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Pero es bien sabido que no es simple maniobrar con un petróleo tan oscilante entre mínimos y máximos. Por eso Figueroa subrayó que la decisión está en línea con el trabajo que la provincia impulsa desde septiembre, cuando se creó la Mesa para la Reactivación de la Producción Convencional, un espacio destinado a recuperar pozos maduros y sostener la actividad en yacimientos tradicionales.
Además, el gobernador recordó que Neuquén ya había avanzado en reducciones de regalías e ingresos brutos para promover la misma finalidad: mantener puestos de trabajo, impulsar la inversión y equilibrar la competitividad frente al crecimiento del segmento no convencional.
“Las provincias productoras valoramos que Nación acompañe con medidas concretas. Esto nos da más herramientas para cumplir los objetivos que fijamos en Neuquén y que aspiramos a que se repliquen en otros territorios”, destacó el mandatario.
Desde la Secretaría de Energía de la Nación explicaron que la producción convencional, a diferencia de la no convencional, requiere menos inversión inicial, pero también ofrece menor rendimiento, por lo que suele estar en manos de empresas medianas y pequeñas que sienten con mayor fuerza el peso impositivo.
Hasta ahora, las exportaciones tributaban una retención móvil que comenzaba en 0% con el barril a 45 dólares y escalaba hasta 8% cuando superaba los 60 dólares. Con el cambio anunciado, esa carga dejará de aplicarse para el segmento convencional.
El alcance final de la medida se conocerá al publicarse el decreto correspondiente, aunque en la industria se anticipa que puede representar un alivio fiscal clave para recuperar producción y garantizar mayor estabilidad en una actividad que aún sostiene miles de empleos en la región.
