Carpas, truchas y percas aparecieron flotando sin vida en la Laguna del Toro, en pleno centro de Senillosa. Vecinos aseguran que la mortandad se produjo por el derrame de efluentes cloacales a raíz de un caño roto y reclaman una intervención urgente ante lo que describen como un grave daño ambiental y un riesgo sanitario.
El episodio se hizo visible durante el fin de semana, cuando quienes viven en la zona advirtieron la presencia de decenas de peces muertos flotando en el espejo de agua, ubicado a pocas cuadras de la avenida San Martín. Con el correr de las horas, el lugar comenzó a emanar un olor nauseabundo, lo que profundizó la preocupación.
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Miqueas Alvial, vecino del sector, sostuvo que no es la primera vez que ocurre y denunció la falta de respuesta de las autoridades. “Es la segunda vez que pasa y todavía no vimos a nadie del municipio ni de Provincia acercarse para evaluar el daño ambiental”, afirmó.
Según el relato del vecino, el origen del problema fue la rotura de un caño cloacal, que descargó agua servida directamente en la laguna, un cuerpo de agua que ya se encontraba estancado y sin circulación. “Al día siguiente apareció esta imagen terrible: cientos de peces muertos flotando”, describió.
Además de la mortandad, los vecinos notaron un cambio drástico en el color del agua, que pasó a tener un tono verdoso intenso. “No es algo natural por el calor o la sequía. Es contaminación directa por efluentes cloacales, que consumen el oxígeno del agua y asfixian a los peces en pocas horas”, explicó Alvial, tras consultar con un especialista.
La preocupación va más allá del impacto ambiental. Los vecinos advierten sobre riesgos sanitarios serios, especialmente para quienes viven cerca de la laguna o en sectores que incluso llegaron a inundarse con esa agua. “El olor es insoportable, hay bacterias, mosquitos y vectores de enfermedades”, señalaron.
En ese contexto, los vecinos buscan soluciones: “Pedimos que se retiren ya los peces muertos y que se investigue qué falló en el mantenimiento de las cloacas. Tienen la obligación de prevenir, reparar y remediar este tipo de incidentes”, reclamaron.
Aunque el derrame habría cesado en las últimas horas, los vecinos aseguran que el daño ya está hecho. “El caño dejó de largar agua servida, pero la contaminación ya entró. Si no retiran los peces muertos de inmediato, se van a pudrir más y la situación va a empeorar”, advirtieron.
La Laguna del Toro alberga no solo peces como percas y truchas, sino también patos, nutrias y aves, y es considerada por la comunidad como un patrimonio natural local. Por eso, el temor ahora es que la negligencia termine destruyendo el ecosistema.