Martes 3 de Febrero de  2026
ALERTA

Provincia hizo análisis en la laguna contaminada de Neuquén: qué pasó con los peces muertos

Tras la aparición de peces muertos y los reclamos vecinales, el gobierno provincial desplegó inspecciones ambientales e hídricas en la laguna de Senillosa, tomó muestras de agua y comenzó una investigación técnica para determinar las causas del episodio y posibles responsabilidades.

Escrito en REGIONALES el

Luego de la aparición de peces muertos en la Laguna del Toro y el fuerte reclamo vecinal por un posible derrame cloacal, el Gobierno de Neuquén activó inspecciones ambientales e hídricas en Senillosa para determinar qué ocurrió y si existió contaminación directa.

El operativo fue encabezado por el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, con la participación de equipos técnicos de la Secretaría de Ambiente, la Subsecretaría de Recursos Hídricos y el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS). También se anunció la intervención del Centro de Ecología Aplicada de Neuquén, que analizará las muestras tomadas en el lugar.

Uno de los primeros puntos relevados fue la planta de rebombeo de efluentes cloacales ubicada en la intersección de Frida Riechert y avenida San Martín. Allí, los organismos de control constataron que durante el sábado se produjeron cortes de energía eléctrica que dejaron fuera de servicio las bombas, lo que derivó en el rebalse de una cámara de desagote. Además, el grupo electrógeno no estaba operativo en ese momento.

Desde EPAS informaron que la situación fue solucionada ese mismo día con la reposición de una bomba nueva y señalaron que, según los relevamientos técnicos, el derrame no habría llegado hasta la laguna donde aparecieron los peces muertos, debido a la distancia y a la falta de afectación visible en sectores intermedios. También aclararon que en ese predio no se realiza tratamiento de efluentes, ya que la planta se encuentra en otro sector de la ciudad.

En paralelo, los equipos provinciales inspeccionaron directamente la Laguna del Toro, un cuerpo de agua estanco alimentado principalmente por napas freáticas. Allí se confirmó la presencia de peces muertos y olores intensos, tal como habían denunciado los vecinos durante el fin de semana.

Durante el recorrido se observó que, por la propia geomorfología del terreno, existe un escurrimiento superficial que desemboca en una antigua acequia y finalmente llega a la laguna, un dato que será considerado en el análisis final del episodio.

Personal del área de Fauna intervendrá para retirar los peces muertos, que en su mayoría corresponden a carpas, una especie exótica e invasora que no tiene valor deportivo ni turístico y que, bajo ciertas condiciones ambientales, puede agravar los desequilibrios del ecosistema acuático.

Por su parte, la Subsecretaría de Recursos Hídricos realizó mediciones físico-químicas en el lugar y tomó muestras de agua que serán analizadas en laboratorio. Entre los parámetros evaluados se incluyeron pH, oxígeno disuelto, conductividad eléctrica y turbidez. Según informaron, no se detectó un vertido directo al momento de la inspección y los resultados finales estarán disponibles en un plazo aproximado de diez días.

Con esos datos, la Provincia definirá los pasos administrativos a seguir y eventuales responsabilidades, en el marco de la normativa ambiental vigente. Mientras tanto, desde el Ejecutivo provincial remarcaron la necesidad de un abordaje técnico riguroso, control efectivo y transparencia, en un episodio que volvió a poner en agenda la fragilidad ambiental de espacios naturales urbanos y la preocupación sanitaria de los vecinos de Senillosa.