No va a ser un domingo cualquiera. La jornada arranca con cielo cubierto y 32°C, una combinación que anticipa calor denso y sensación térmica elevada. Pero lo que parece un día pesado de verano termina con un giro brusco: 13°C por la noche y ráfagas que podrían alcanzar los 61 km/h.
El contraste no es menor. Durante el día, el viento soplará del oeste (O) a unos 13 km/h, con ráfagas de hasta 24 km/h, lo que se asocia a condiciones inestables y ambiente cargado.
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Con el correr de las horas, el escenario cambia. Hacia la noche, el cielo estará parcialmente nublado, pero el verdadero protagonista será el viento: rotará al sudoeste (SO), aumentará su intensidad a 41 km/h y podría registrar ráfagas cercanas a los 61 km/h, con una presión en ascenso a 1002 hPa. Esa rotación suele marcar el ingreso de aire más frío y seco, lo que explica el abrupto descenso térmico.
El resultado: una amplitud térmica de 19 grados en pocas horas. Del calor sofocante de la tarde a una noche que obligará a buscar abrigo y asegurar todo lo que quede suelto en balcones o patios.
No es solo un cambio de temperatura. Es un domingo que empezará pesado, casi agobiante, y terminará con un viento capaz de sacudir la ciudad. Un día que pide manga corta al mediodía… y campera cerrada cuando caiga el sol.