Miércoles 8 de Abril de  2026
VIOLENCIA DE GÉNERO

De Love is Blind a la cárcel: 15 años para Santiago Martínez por intentar matar a su pareja

El ex participante del reality fue condenado por el intento de femicidio de Emily Ceco, quien aseguró: “Por fin voy a tener paz”.

El fallo se conoció tras un juicio llevado adelante en los Tribunales de Morón, donde el tribunal consideró probado que Martínez fue responsable del ataque contra Ceco en un contexto de violencia de género.
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La Justicia condenó este miércoles 25 de marzo a Santiago Martínez, ex participante del reality Love is Blind Argentina, a 15 años de prisión por el intento de femicidio de su expareja Emily Ceco, quien lo había denunciado por un violento episodio ocurrido en febrero de 2025.

Una sentencia que marca el cierre del proceso

El fallo se conoció tras un juicio llevado adelante en los Tribunales de Morón, donde el tribunal consideró probado que Martínez fue responsable del ataque contra Ceco en un contexto de violencia de género. La pena coincide con lo solicitado por la querella, encabezada por el abogado Roberto Castillo.

Luego de escuchar la sentencia, la víctima se mostró visiblemente emocionada y expresó: “No lo puedo creer. Siento que ya terminó. No quiero festejar porque obviamente está la familia del otro lado, pero por fin voy a tener paz”.

Ceco también destacó el alcance simbólico del fallo: “Se hizo justicia por mí. Se hizo justicia por Nicole, se hizo justicia por Carolina, se hizo justicia por Pamela, que también fueron víctimas de Santiago Martínez”.

El testimonio clave que aceleró el juicio

El proceso judicial avanzó con rapidez luego de que la joven declarara durante más de cuatro horas, donde reconstruyó los episodios de violencia que sufrió a lo largo de la relación.

Según su relato, la agresión más grave ocurrió cuando Martínez la habría estrangulado con intención de matarla. Su testimonio fue considerado central para la condena, junto con el aporte de otros testigos que pasaron por la audiencia.

Uno de los momentos más impactantes fue la declaración del padre del acusado, quien pidió que su hijo asumiera la responsabilidad por lo ocurrido.

“Tengo 15 años de paz”, el alivio y el miedo de la víctima

Tras la resolución judicial, Ceco reconoció que la condena le genera alivio, aunque también incertidumbre: “Es bastante reparadora, muchísimo. Tengo quince años de tener paz. No sé qué va a suceder cuando él salga, pero espero que la justicia me acompañe también cuando él quede en libertad”.

En ese sentido, expresó su temor por el futuro: “Él intentó matarme cuando yo le di todo de mí. Después de estar quince años en prisión, no sé qué puede llegar a hacer conmigo o con la familia que yo tenga”.

Además, denunció situaciones de hostigamiento durante el proceso: “Mientras yo declaraba se escuchaba a la madre riéndose, las agresiones a través de las redes sociales de parte de familiares de él”.

El origen de la denuncia por violencia de género

El caso se remonta a febrero de 2025, cuando Ceco decidió denunciar a quien entonces era su esposo. La relación había comenzado en el reality, donde se conocieron y se casaron pocas semanas después.

Según relató la joven, los primeros signos de violencia aparecieron al poco tiempo de iniciar el vínculo, con episodios de celos y agresiones verbales que luego escalaron a ataques físicos.

Sobre el hecho que derivó en la denuncia, recordó: “Se tiró contra mí y me empezó a ahorcar y me tapaba la boca para que no grite... me empezó a pegar en la cabeza”.

Tras permanecer dos días en situación de encierro, logró escapar del domicilio, se refugió en la casa de su hermana y luego formalizó la denuncia, lo que dio inicio a la causa judicial.

Un caso que expuso la violencia detrás de la pantalla

La historia de Ceco y Martínez había comenzado frente a cámaras, en un formato televisivo basado en encontrar pareja. Sin embargo, con el tiempo, lo que parecía una relación ideal derivó en una denuncia por violencia extrema.

Durante el juicio, también se mencionaron comportamientos agresivos previos del acusado, incluso visibles en el propio reality, donde se registraron escenas de celos y maltrato.

Con la sentencia ya dictada, el caso se convierte en un antecedente relevante en materia de violencia de género, mientras la víctima intenta reconstruir su vida tras el fallo judicial que, según sus propias palabras, le da “paz”, aunque no elimina completamente el miedo.