Martes 21 de Octubre de  2025
SALUD

Dolor cervical: por qué aparece y cómo combatirlo con simples movimientos

Pequeñas rutinas diarias pueden reducir la tensión en el cuello y mejorar la calidad de vida de quienes pasan muchas horas frente a pantallas.

El dolor cervical es un reflejo del estilo de vida contemporáneo, pero con rutinas de autocuidado, fisioterapia y buenos hábitos posturales es posible aliviar las molestias.
Escrito en VIRALES el

El dolor cervical se ha convertido en una de las molestias más comunes en la población adulta, especialmente entre quienes llevan un estilo de vida sedentario o trabajan durante largas horas frente al ordenador. Expertos en fisioterapia recomiendan incorporar ejercicios sencillos que ayudan a aliviar la rigidez y a prevenir lesiones futuras.

Una dolencia cada vez más frecuente

Según datos de la Asociación Española de Fisioterapeutas, más del 65% de los adultos experimentan dolor cervical en algún momento de su vida. Este problema no solo afecta al bienestar físico, sino también a la productividad laboral y a la calidad del descanso.
El origen de la molestia suele estar relacionado con posturas inadecuadas, el uso prolongado de computadoras y dispositivos móviles, y la falta de actividad física regular. Mantener posiciones estáticas, colocar mal la pantalla o realizar movimientos repetitivos genera contracturas y rigidez que incluso pueden irradiarse hacia la cabeza y los brazos.

Ejercicios que marcan la diferencia

Los fisioterapeutas señalan que integrar rutinas breves en la jornada diaria es una estrategia eficaz para disminuir la tensión y mejorar la movilidad del cuello. No requieren equipamiento especial y pueden realizarse tanto en casa como en el trabajo.
Entre los más recomendados se encuentran:
    •    Retracción cervical: mover suavemente el mentón hacia atrás, como si se intentara formar una doble papada, manteniendo unos segundos.
    •    Flexión y extensión: llevar la barbilla al pecho y luego mirar hacia arriba, con movimientos controlados.
    •    Inclinación lateral: acercar la oreja al hombro, alternando lados.
    •    Rotación: girar la cabeza hacia ambos hombros, manteniendo la postura unos segundos.
    •    Elevación de hombros: subirlos lentamente hacia las orejas y descenderlos para relajar la musculatura.

La práctica regular mejora la circulación, fortalece la musculatura cervical y reduce el riesgo de lesiones. Los especialistas advierten evitar movimientos bruscos y suspender la actividad si aparece dolor agudo.

Ergonomía y hábitos saludables

Además de los ejercicios, los fisioterapeutas remarcan la importancia de mantener una correcta higiene postural:
    •    Ajustar la altura de la pantalla a la altura de los ojos.
    •    Evitar sujetar el teléfono entre el hombro y la oreja.
    •    Realizar pausas activas cada una o dos horas.
    •    Sentarse con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo.

Estas pequeñas modificaciones, sumadas a los estiramientos, son claves para prevenir molestias cervicales y mejorar el bienestar diario.

Cuándo consultar a un profesional

Aunque los ejercicios básicos resultan útiles para la mayoría, es fundamental acudir a un médico o fisioterapeuta si el dolor persiste varias semanas, aparece acompañado de hormigueo, debilidad o mareos, o limita la movilidad. La intervención temprana permite obtener un diagnóstico preciso y personalizar el tratamiento.

El dolor cervical es un reflejo del estilo de vida contemporáneo, pero con rutinas de autocuidado, fisioterapia y buenos hábitos posturales es posible aliviar las molestias y mejorar la calidad de vida a largo plazo.